MARY ELISE GYGAX, AQUELLA CHICA DE LOS ANUNCIOS




En la segunda mitad de los a√Īos 70 Dungeons & Dragons era un juego joven y salvaje. Los juegos de rol eran todav√≠a algo nuevo y misterioso, s√≥lo al alcance de los m√°s atrevidos. Se presentaban como un pasatiempo pensado para adultos pero dejado distraidamente al alcance de los menores. Para muchos de sus lectores m√°s j√≥venes los manuales de D&D eran un portal entreabierto hacia lo prohibido. Libros en los que se hablaba de violencia, monstruos, rituales oscuros, demonios, magia… donde incluso pod√≠a encontrarse alguna imagen con una incipiente carga er√≥tica. Cada partida era un aquelarre al que se llegaba despojado de las limitaciones y complejos de nuestra vida cotidiana, ataviado con una nueva piel que nos convert√≠a en h√©roes en un mundo donde todo era posible y al que se acced√≠a tras el rito inici√°tico de descifrar los grimorios de reglas o recibir las ense√Īanzas de un amigo o un hermano mayor que hubiera sido aceptado antes que nosotros en esa sociedad secreta.
Gary Gygax supo entrever esa caracter√≠stica tan especial que rode√≥ a los juegos de rol en sus primeros a√Īos de un halo de misterio. En nuestro anterior art√≠culo “El Lenguaje Secreto de Gygax” ya analizamos c√≥mo se aprovech√≥ y se foment√≥ esa intriga como herramienta de marketing, y hoy intentamos seguir desvelando la estrategia finamente calculada que rodeaba al lanzamiento del juego. Gygax fue duramente criticado por utilizar a su hija menor Mary Elise como modelo en alguno de los anuncios promocionales de TSR. No falt√≥ quien le acus√≥ de ser un mal padre, de convertir a su hija en un fetiche sexual, de intentar pervertir a los menores, y de un nutrido pu√Īado de infamias similares. Con la perspectiva que nos da el tiempo transcurrido, no hay que sacar las cosas de quicio. La sociedad norteamericana de los 70 era todav√≠a bastante puritana, aunque era muy com√ļn encontrar a la mujer en la publicidad como chica “pin-up” para atraer la atenci√≥n hacia casi cualquier tipo de producto. Aun as√≠ Gary Gygax debi√≥ anticipar que las cr√≠ticas vendr√≠an y lo har√≠an con dureza, dado el mencionado velo de misterio que hac√≠a desconfiar de este pasatiempo a muchos miembros de la sociedad de aquella √©poca. Por eso no creo que fuera casual que la modelo elegida fuese su propia hija. Los hijos de Gygax ya hab√≠an colaborado en el nacimiento de Dungeons & Dragons como playtesters y se involucraban con cierta regularidad en las diferentes promociones y presentaciones del juego.

Qu√© mejor prescriptor que tus propios hijos, y si ellos son los primeros entusiastas y ap√≥stoles de la obra de su padre, quiz√° ver a Mary Elise vestida de amazona, de hero√≠na de Space Opera o de agente secreto ense√Īando cacha significara tan s√≥lo ese punto menos de transgresi√≥n para que las cr√≠ticas incendiarias vertidas sobre su padre contribuyeran m√°s a inflar el globo de la atracci√≥n por lo prohibido que a reventarlo con un esc√°ndalo.
Hoy han pasado casi cuatro d√©cadas desde aquellos primeros pasos de los juegos de rol. Los viejos anuncios se ven con condescendencia desde la distancia impuesta por las modernas t√©cnicas de marketing. Mary Elise es una ferviente conservadora de la obra de su padre, si bien hace tiempo que perdi√≥ su sex-appeal y su esplendor como musa de los quincea√Īeros. Nunca sabremos si la estrategia que la TSR acab√≥ por desarbolar fu√© una jugada maestra o un simple acierto casual. Lo que si sabemos es que nadie ha sido capaz de repetirla desde entonces. Hoy un desfile de mensajes sexuales m√°s o menos expl√≠citos nos abordan desde las portadas de los juegos de rol en forma de guerreras y cl√©rigas siliconadas y cubiertas apenas con harapos o inveros√≠miles bikinis de cota de mallas de los que pugnan por escapar sus curvas imposibles. Ya no hay misterio, ni insinuaci√≥n. Poco espacio queda a la imaginaci√≥n cuando cada imagen de presentaci√≥n de un nuevo juego pugna por ser m√°s vistosa y atrayente que las anteriores. La magia ha sido sustitu√≠da por la imagen y su f√≥rmula duerme olvidada en los amarillentos legajos que hoy son los antiguos manuales, quiz√° esperando que alguien vuelva a recitar los viejos conjuros.

Mary Elise Gygax es la chica de la derecha

 

¬ŅAdivin√°is de qui√©n son esas piernas?



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One Response to “MARY ELISE GYGAX, AQUELLA CHICA DE LOS ANUNCIOS”

  1. TSR era una editorial tremendamente amateur hasta mediados de los a√Īos ochenta. Incluso cuando vend√≠a cientos de miles de ejemplares de la primera edici√≥n de AD&D, las decisiones se tomaban de forma algo improvisada.

    Este es un buen ejemplo: la publicidad del producto fue realizada por gente que no tenía idea alguna de publicidad, empleando a un familiar para confeccionar los anuncios.

    De hecho, ni siquiera son buenos anuncios. Y no lo digo porque Mary Elise hiciese mal su trabajo: es una mujer hermosa y sabe posar. Sin embargo, los anuncios en sí mismo dicen poco o nada sobre lo que venden, cuando justamente TSR tenía juegos muy buenos que se habían vendido justamente por su originalidad y su completo sistema de reglas. En la portada de Gamma World, por ejemplo, el texto parece hablar de un juego completamente diferente del que anuncia la fotografía.

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